Este pasado, que en aquel entonces era simplemente algo común,
se convierte Una fuente de nostalgia para algunos, pero sobre todo, un legado para todos.

Recuerda aquellos tiempos pasados, esos que a veces cuentas a los jóvenes que no los vivieron. Algunos escucharán con atención. ¿Qué mejor manera de ilustrar una historia así que con una fotografía? Otros prestarán aún más atención. Entonces descubrirás que la fotografía está llena de encanto y se convierte en una fuente de gran interés para nuestra historia compartida. Donde en su momento parecía algo común, ahora ocupa un lugar importante en nuestro patrimonio.
¿Qué se puede decir de las fotografías anónimas? Estas fotos, transmitidas de generación en generación, se vuelven completamente anónimas con el tiempo porque no hay nadie que cuente su historia. Sin embargo, aún se puede identificar una época; tal vez una costumbre, una moda, una educación, un estilo fotográfico... Esta foto ya no te habla, pero para otros, está llena de emociones que deben conservarse, un legado.
¿Qué se puede decir de la estética común, una fotografía desprovista de escenas de la vida, de personas, de cualquier tipo de animación? Probablemente un paisaje, una calle, un edificio, un interior. Sin embargo, un entusiasta sabría prestarle atención y, tal vez, descubrir un momento, un lugar. Porque el momento está hecho de cambio, cada fotografía es la esencia de la historia, cuenta una historia y se convierte en patrimonio.

La fotografía, una curiosidad para el futuro.

La fotografía captura la realidad congelada en el tiempo, un magnífico testimonio transmitido a través de imágenes.
En la intersección de una foto del pasado, en el fluir de un pensamiento intuitivo, la sitúas en el espacio y el tiempo, capturas una emoción.

Conservar la fotografía es fundamental para transmitir la historia.

¡No dudes en sacar tus álbumes! Para una celebración familiar, una reunión de vecinos, un blog...

Cada día se tiran álbumes de fotos a la basura; considera donarlos en este sitio web.